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Friday, October 8, 2010

Una Fé Ciega con Visión 20/20


Si alguna vez has observado a una persona ciega caminando con su perro guía tienes que haber leído la verdad de la fe ciega que 2 Corintios 5:7 está tratando de enseñar.  Han visto lo que significa vivir por fe y no por vista.  La persona ciega debe confiar totalmente en la capacidad de su compañero canino. Ellos no pueden ver los peligros que se encuentran delante de ellos, por lo que deben confiar en que su ayudante puede. No saben cuándo hacer vueltas en su viaje para llegar al destino correcto, por lo que debe entregarse a la formación de su guía. Ellos podrían fácilmente sentarse y ceder a su discapacidad con la racionalización que por ser ciego es muy peligroso tratar de vivir la vida al máximo. Pero en lugar de ceder ante el miedo, ponen su completa confianza en su perro guía y disfrutan la vida.

Hay una segunda verdad que hay que aprender de la vida de una persona afectada por la ceguera física. Porque no pueden ver todas las posibilidades de peligro que puedan rodearlo, sus espíritus se liberan de imaginar todas las posibilidades de éxito que vive dentro de ellos. A veces, no ser capaz de ver lo que podría salir mal, nos permite contemplar lo que puede ir correcto. A veces, no ser capaz de ver una barrera que podría detenernos, hace posible vislumbrar un camino imparable. A veces, no ser capaz de ver las mentiras acerca de nuestras limitaciones, nos permite ver la verdad acerca de las posibilidades. Una fe ciega produce una visión espiritual de 20/20.

Sunday, September 19, 2010

La Decisión

Todo está en silencio. Es temprano. Mi café está caliente. El cielo aún está negro. El mundo sigue durmiendo. El día se aproxima. En pocos momentos llegará el día. Se acercará rugiendo por la vía al levantarse el sol. La quietud de la madrugada se tornará en el ruido del día. La calma de la soledad se reemplazará por el golpeteo rítmico del paso de la raza humana. El refugio de la temprana mañana lo invadirá las decisiones que deban tomarse y las obligaciones que deban cumplirse. 

Durante las próximas doce horas quedaré expuesto a las exigencias del día. Ahora es el momento en que debo tomar una decisión. Por causa del Calvario, tengo la libertad de decidir. Así que decido.

 Elijo el amor…
Ninguna ocasión justifica el odio; ninguna injusticia autoriza la amargura. Elijo el amor. Hoy amaré a Dios y lo que Dios ama. 

Elijo el gozo…
Invitaré a mi Dios para ser el Dios de la circunstancia. Rehusaré la tentación de ser cínico… la  herramienta del pensador perezoso. Rehusaré considerar a las personas como menos que seres humanos, creados por Dios. Rehusaré ver en los problemas algo menos que una oportunidad de ver a Dios.

Elijo la paz…
Viviré habiendo sido perdonado. Perdonaré para que pueda vivir.

Elijo la paciencia…
Pasaré por alto los inconvenientes del mundo. En lugar de maldecir al que ocupa el sitio que me corresponde, lo invitaré para que así lo haga. En lugar de quejarme porque la espera es demasiado larga, agradeceré a Dios por un momento para orar. En lugar de cerrar mi puño ante nuevas tareas asignadas, las encararé con gozo y valor… 

Elijo la amabilidad…
Seré amable con los pobres, pues están solos. Amable con los ricos, pues tienen temor. Y amable con los malvados, pues de tal manera me ha tratado Dios.

Elijo la bondad…
Prefiero estar sin un dólar antes que aceptar uno de manera deshonesta. Prefiero ser ignorado antes que jactarme.  Prefiero confesar antes que acusar.  Elijo la bondad. 

Elijo la fidelidad…
Hoy guardaré mis promesas. Mis acreedores no se lamentarán de su confianza. Mis asociados no cuestionarán mi palabra. Mi esposa no cuestionará mi amor. Y mis hijos nunca tendrán temor de que su padre no regrese a casa. 

Elijo la mansedumbre…
Nada se gana por la fuerza. Elijo ser manso. Si levanto mi voz que sólo sea en alabanza. Si cierro mi puño, que sólo sea en oración. Si hago exigencias, que sólo sean a mí mismo. 

Elijo el dominio propio…
Soy un ser espiritual. Luego de que haya muerto este cuerpo, mi espíritu remontará vuelo. Me niego a permitir que lo que se va a podrir gobierne lo eterno. Elijo el dominio propio. Sólo me emborracharé de gozo. Sólo me apasionará mi fe. Sólo Dios ejercerá influencia sobre mí. Sólo Cristo me enseñará. Elijo el dominio propio. 

Amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio. A estos encomiendo mi día. Si tengo éxito, daré gracias. Si fallo, buscaré su gracia. Y luego, cuando este día haya acabado, pondré mi cabeza sobre mi almohada y descansaré.

Capítulo 11 - Cuando Dios susurra tu nombre por Max Lucado





Monday, August 23, 2010

El pasado fin de semana acompañé a mi esposo e hijo a la ciudad de Bethlehem, Pennsylvania ya que ellos iban a estar en concierto. Realizamos el viaje por carretera lo cual en un principio tuve mis dudas ya que nunca habíamos hecho algo así. Sin embargo, resultó ser un viaje de casi 20 horas sin dormir, pero muy placentero ya que a medida que íbamos atravesando cada ciudad el paisaje y la naturaleza era diferente y hermoso.


Mientras iba manejando, llegué a la conclusión que el viaje de la vida es algo semejante:
  • Noté cómo iba cambiando la naturaleza, en unos lugares más secos y menos árboles, pero otros más verdosos y hermosos.
  • La ruta que tomamos tenía muchas salidas que llevaban a otros lugares, así como también habían ciertas partes en las que el camino parecía que se dividía, esto para aliviar el tráfico, pero al final nos llevaba al mismo lugar.
  • En algunas partes de la carretera vimos letreros que nos indican la velocidad, unas veces más rápido y otros un poco más lento, así como rutas alternas que prometían acortar el camino y llevarnos en menos tiempo a nuestro destino. Igualmente, en nuestro diario vivir encontraremos salidas que creemos son las más fáciles para acortar el camino, pero en realidad las mismas pueden llevarnos a un destino desconocido y en cierto modo desviar la ruta que Dios ha trazado para nuestra vida. No siempre la solución más fácil es la más adecuada.
  • Para llegar hasta Pennsylvania, utilizamos el sistema de mapa desde el celular, pero en algunos lugares creímos que estábamos extraviados, pero re-calculamos y volvimos a la ruta trazada. Cuando perdemos la dirección o el camino, Dios siempre provee una nueva oportunidad para re-calcular la ruta de nuestra vida.


La vida es un viaje para disfrutar, llénate de entusiasmo y contagia al mundo
con el gozo que Dios ha puesto en tu corazón.

    Wednesday, August 4, 2010

    A Ustedes los locos...

    Locos suelen llamar a los inconformes, los rebeldes,
    los polémicos, los melancólicos, los soñadores.

    Los que ven más allá de la montaña,
    sin haber llegado a la cima.

    Los que viven la vida sin reloj en la mano,
    porque ellos superan al tiempo.

    Locos, les dicen si suben pendientes,
    si no respetan las reglas fijadas,
    si muestran emociones alborotadas,
    si hacen las cosas diferentes a lo convencional,
    si lloran de alegrí­a o se rí­en de la tristeza,
    si en el silencio se manifiestan.

    Puedes no estar de acuerdo con ellos,
    puedes juzgarlos y condenarlos,
    puedes admirarlos,
    pero nunca podrás ignorarlos.

    Porque ellos son los que cambian las cosas,
    inventan, exploran, inspiran,
    curan, imaginan, crean,
    son el motor constante de la humanidad.

    No lo llames locos, sino genios.
    Porque en un lienzo vací­o ya plasmaron su dibujo,
    porque en el silencio absoluto ya dieron su concierto,
    porque con el tronco en la mano ya tallaron arte,
    porque observando el cielo ya hallaron otros mundos,
    porque uniendo insignificantes números ya descifraron vidas,
    porque con mirarte a los ojos ya descubrieron tu alma.

    Por eso hoy mi homenaje a los locos.
    A todo aquel que crea en sueños irrealizables,
    a todo aquel que desee una humanidad fraternal,
    a todo aquel que internamente sienta que nada los vence.

    Porque solo ellos
    Podrán brindarnos un mundo mejor.

    De un loco a otro loco como tú...