Tenía mi blog abandonado por un buen tiempo, pero la noticia de Connecticut y los comentarios que hacemos me han hecho tener que escribir. No soy una escritora ni habladora ni nada por el estilo pero cuando Dios me inquieta por algo tengo que hacerlo. Perdonen por lo escrito no es mi intención ofender a nadie es solo Mi punto de vista...
Triste por la noticia de Connecticut pero más triste aún porque nos empeñamos en culpar al Gobierno de “sacar a Dios de las escuelas”. Debemos dejar de estar culpando al gobierno de todo lo que pasa y deternernos un momento a pensar que ni las escuelas ni el gobierno están para enseñarnos los valores morales. Los valores morales se enseñan en casa y el problema está cuando sacamos a Dios de nuestras casas. No queremos asumir nuestra responsabilidad y culpamos al gobierno.
Me crié y viví por 20 años en un residencial público porque Dios llamó a mis padres a pastorear allí. Ellos me enseñaron los valores morales y espirituales en nuestra casa y en la iglesia. En la escuela aprendí las materias que más adelante me ayudarían a conseguir un empleo y seguir adelante en la vida.
En Proverbios 22:6 dice: “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Versión Reina Valera) pero me gusta como lo dice en la versión NTV: “Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.” Si se fijan bien dice tus hijos, no tus estudiantes.
Me siento orgullosa de que mis hermanos y yo nunca nos hemos apartado del camino de Dios. Aunque nos criamos en un ambiente con todos los elementos necesarios para hacerlo, nuestro amor por Dios es mayor que todo eso. Más aún, que vecinos que no fueron a nuestra Iglesia pero escuchaban la palabra desde sus apartamentos y en aquel tiempo no eran cristianos, pero hoy en día tienen una relación con Dios.
No es mi interés crear contiendas, ni debates, es solo desde mi punto de vista. Detengámonos un momento en nuestras ocupada vidas y escuchemos a nuestros hijos, tanto como lo que dicen, como lo que no dicen pero como padres podemos ver. No es trabajo del gobierno, ni las escuelas, ni las maestras, es nuestro trabajo dirigir a nuestros hijos por el camino correcto.
Muchas de estas personas están deprimidas por problemas personales, no porque sea un problema del gobierno. Si ves a tu hijo deprimido o triste, escúchalo sin juzgarlo para que puedas ayudarlo.
La oración es súper importante en todos los aspectos de nuestra vida. No la hagamos un rito religioso sino que sea nuestro estilo de vida para comunicarnos con Dios en todo momento y en todo lugar. Hagamos el hábito de orar junto a nuestros hijos en casa, antes de salir a la escuela y así no necesitan que un maestro o maestra ore antes de comenzar las clases.
Nuestras oraciones para Newton, Connecticut, que Dios les dé fuerza para enfrentar estos días en los que las familias se juntan para celebrar tan importante acontecimiento como es el nacimiento de Jesús.
Stop blaming the government for removing God from schools, when we are the ones we've removed God from our homes. // Dejemos de culpar al gobierno por remover a Dios de las escuelas, cuando nosotros somos los que hemos removido a Dios de nuestros hogares.
"Direct YOUR CHILDREN onto the right path, and when they are older, they will not leave it."
"Dirige a TUS HIJOS por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán." Proverbs 22:6
Gracias por leer.